KM5 Ibiza
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En el kilómetro 5,6 de la carretera de Sant Josep, a 10 minutos en taxi del puerto de Ibiza, KM5 lleva desde 1994 ofreciendo algo difícil de encontrar en la isla: lujo discreto con criterio musical. Capacidad para 200 personas, house, deep house, techno y lounge, y nombres como Sven Väth, Ricardo Villalobos y Louie Vega en un historial que habla por sí solo. La propuesta fusiona gastronomía de nivel, arte y música electrónica en un entorno de jardines mediterráneos donde nada parece improvisado.
El espacio se organiza en múltiples ambientes interconectados que permiten transitar sin que la experiencia se fragmente. El Restaurant y el Lounge Garden funcionan como punto de entrada gastronómica; el Sushi Lounge ofrece una propuesta culinaria paralela a la programación nocturna. El Club y el Music Lounge son el corazón de la experiencia musical; el Indoor Lounge tiene una sala principal y una alcova más íntima. La Boutique y el Art Space completan el conjunto. Los jardines exteriores funcionan como zona de transición entre la cena y la fiesta. La acústica del Music Lounge prioriza la calidad sobre el volumen extremo: se puede conversar sin gritar incluso con el DJ en cabina.
Código de vestimenta elegante: ropa de noche formal, sin sportswear ni calzado de playa. Edad mínima 21 años. Abre de junio a septiembre; el restaurante desde las 20:00h, las sesiones de club hasta las 06:00h. Dirección: Carretera de Sant Josep - Eivissa, Km. 5,6, Sant Josep de sa Talaia. La línea L10 de autobús conecta el centro con la zona. Reserva mesa en el restaurante con antelación: sin reserva es difícil entrar en las noches de mayor demanda. Valoración Google: 4,2 estrellas en 329 valoraciones.
Las noches evolucionan desde cenas-espectáculo hacia sesiones de baile progresivas: selectors locales y figuras emergentes del panorama europeo construyen atmósferas que van del house melódico al minimal sin saltos bruscos. Sin residencias fijas de artistas internacionales: el club íntimo opera exclusivamente en temporada alta y cierra el resto del año. Esa temporalidad concentrada permite una curaduría más experimental que la de los espacios de mayor aforo de la isla.