En Magaluf, Oceans Calvià Beach abre su terraza para una sesión diurna que arranca a mediodía y se extiende hasta que cae el sol. El cartel permanece por confirmar, una fórmula que en esta isla suele reservar sorpresas de peso para los que buscan descubrir nombres antes de que dominen las residencias de verano. Encontraréis una propuesta musical que navega entre funky-house y house directo, con incursiones de R&B y hits comerciales que mantienen el movimiento constante junto a la piscina. El formato es sencillo: bañador, camiseta y pista. El complejo, que agrupa espacios de piscina, gastronomía y sala nocturna bajo una misma marca, permite que la tarde fluya sin interrupciones desde el sol hasta el atardecer. Podréis pasar del agua a la barra y de vuelta a la pista sin salir del recinto. En Mallorca, donde las agendas se cierran con meses de antelación, este tipo de eventos TBC funcionan como termómetro de lo que vendrá.